lunes, 26 de octubre de 2026

Querétaro y la unidad que entraba con código QR

 El PAN designó a su coordinador estatal tras siete meses de desgaste interno. Al proceso le sobraron fotografías y le faltaron números para convencer a quienes perdieron. 

Desde el búnker estratégico de Querétaro


MIRADA CRÍTICA

Inteligencia Política · Narrativa · Poder

Por Raúl Reyes Gálvez 


“Las ofensas deben hacerse todas a la vez, a fin de que, por gustarlas menos, ofendan menos.”

Nicolás Maquiavelo, El Príncipe, cap. VIII


A las cinco de la mañana la Bialetti avisa antes de servir. Cuando el agua hierve, el vapor empuja hacia arriba y, si algo obstruye el embudo, busca otra salida: primero la válvula de latón del costado; si también está tapada, la rosca que une las dos mitades de aluminio.

Por eso nadie aprieta la rosca para la foto y sella la válvula al mismo tiempo. El domingo 25 de octubre, en el auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, el panismo queretano hizo las dos cosas.

Ese día el PAN nombró a Felifer Macías coordinador estatal de la llamada defensa de la patria, la familia y la libertad, antesala de su candidatura a gobernador en 2027. Agustín Dorantes recibió la capital. Luis Nava, ausente, aceptó por video la coordinación de los 15 distritos locales. ¿Un partido que gobierna el estado desde 2015 todavía sabe cerrar sus heridas, o ya solo sabe fotografiarlas? Todo apunta a lo segundo: el método de designación abrió una crisis política, el acto la convirtió en crisis de comunicación y el discurso la amplió hasta volverla crisis de narrativa.

Siete meses de goteo y ninguna cifra

Maquiavelo aconsejaba hacer las ofensas de una sola vez. El PAN las administró durante siete meses. El 23 de marzo abrió sus candidaturas a ciudadanos sin militancia; el 30 de septiembre, Alfredo Botello Montes, asesor del gobernador, contaba al menos siete aspirantes y ningún método definido. En la semana previa al acto, Mauricio Kuri dijo que el futuro «se escribe con F»; el resultado se insinuó antes de anunciarse.

Martín Arango, dirigente estatal, atribuyó la definición final a estudios cuantitativos y cualitativos que nunca publicó. Empecé en la política levantando encuestas casa por casa y ahí aprendí que un número que nadie puede revisar jamás persuade al que pierde. Ante una calificación invisible, el derrotado elige entre su propio error y el arreglo previo, y la segunda explicación siempre resulta más cómoda.

Cifra, cargo y comparecencia: cero de tres

Un partido cierra una derrota interna cuando aprueba tres condiciones, la prueba de las tres C: cifra, cargo y comparecencia. Cifra, porque el perdedor necesita ver el conteo; cargo, porque la compensación incluye mando real sobre la boleta; comparecencia, porque el derrotado sube al templete y levanta el brazo del ganador. El domingo el PAN reprobó las tres. Arango no publicó números; el dirigente nacional, Jorge Romero, entregó a Nava quince distritos sin mando sobre la candidatura principal; Nava habló desde un video. El límite: la prueba mide la herida, no anticipa conductas.

Esa lógica alcanza también a quienes creyeron en la puerta ciudadana. Miguel Nava Alvarado, exombudsperson del estado, levantó la mano en marzo con la bienvenida de Arango y advirtió que sin piso parejo el proceso sería una farsa. El domingo nadie lo mencionó. Arango había ofrecido cerrar el paso a perfiles de partidos con antecedentes contrarios al PAN; San Juan del Río quedó en manos de Tania Ruiz, funcionaria estatal que en 2015 compitió contra el PAN como candidata del PRI y el Verde a diputada federal y dejó el PRI en 2017. La puerta abierta tenía portero.

Un auditorio con código de acceso

Cuatro días antes, un militante advirtió en sus redes que al acto solo se entraría con invitación. Así fue: acceso selectivo y código QR para pasar lista. Testimonios de asistentes añaden que la convocatoria alcanzó a trabajadores municipales y estatales. Aplicado al servicio público, un código QR convierte la asistencia en constancia. El partido habló de miles de asistentes en un recinto que, según su ficha técnica, tiene 4,749 lugares.

Luego vino la escena incómoda. Al reconocer a coordinadores y familiares, Macías omitió a Dorantes, su coordinador para la capital, y lo nombró hasta que Romero se le acercó a susurrarle algo. Durante el acto, las gradas superiores empezaron a vaciarse, como muestran fotografías y grabaciones difundidas esa misma tarde. El video de Nava se transmitió después del nombramiento y abría con una disculpa por no estar ahí en persona.

Un partido cierra una derrota interna cuando aprueba tres condiciones: cifra, cargo y comparecencia.

Arango proclamó desde el templete que el PAN había llegado unido; Macías, interrogado por la ausencia de Nava, respondió que van «unidos y fuertes». A esto se le puede llamar unidad por invitación: una cohesión con lista de acceso y fotografía de cierre, que se anuncia a diario en redes porque fuera del auditorio no se sostiene. En las cuentas de simpatizantes de Nava se discute si toca apoyar a Santiago Nieto, aspirante de Morena, o limitarse a no votar por Macías.

Un enemigo afuera y el recibo adentro

Robert Entman definió el encuadre como la operación de elegir un problema, atribuirle una causa, emitir un juicio moral y proponer un remedio. El discurso de Macías cumplió las cuatro funciones. El problema es la narcopolítica que avanza en otros estados; la causa, adversarios que según él ya conquistaron buena parte del país; el juicio, la defensa de la familia; el remedio, su candidatura, resumida en la advertencia «aquí se van a topar con pared». Un encuadre prende cuando coincide con la experiencia diaria del votante, y ahí aparece el límite.

El queretano de clase media encuentra el problema en otro sitio. En San Juan del Río, el recibo por diez metros cúbicos de agua pasó de 157.35 a 174.62 pesos en 2026, un alza de 10.9% atribuida por el municipio a un recorte de subsidio. El Paseo 5 de Febrero debía entregarse en agosto de 2023 y acumuló casi dos años de retraso. La secretaría de obras citó en 2024 un contrato de 1,600 millones de pesos y sostiene que no hubo sobrecosto; Santiago Nieto calculó la inversión total por encima de 7 mil millones. Kuri anunció que la obra no tendría inauguración. En la capital, Macías admitió en septiembre que priorizar el Dren Peñuelas dejó otras obras para después. Un encuadre con el peligro afuera choca con quien lo encuentra en su recibo.

Lo que dejó la primaria de 2016

Estados Unidos ofrece un antecedente útil. Tras la primaria demócrata de 2016, el Cooperative Congressional Election Study, una encuesta académica de unos 50 mil electores, encontró que 12% de quienes votaron por Bernie Sanders terminaron votando por Donald Trump; en Wisconsin, Michigan y Pensilvania esa fuga superó el margen final. El estudio también registró fugas parecidas de republicanos hacia Hillary Clinton, así que la herida explica solo una parte. La diferencia agrava el caso queretano: Sanders perdió con votos contados. Una derrota sin cifra no se puede aceptar ni impugnar; solo se puede rumiar.


Querétaro ya vivió una versión de esta escena. En abril de 2009, Manuel González Valle ganó la candidatura panista con 55.78% del voto interno; Armando Rivera Castillejos, segundo con 33.97%, había denunciado que se condicionaban programas sociales a cambio de apoyo, y el gobernador Francisco Garrido restó valor a la queja. Rivera felicitó al ganador y llamó a la unidad. En julio, el PAN perdió la gubernatura frente a José Calzada. Aquella herida tuvo cifra y aun así costó el estado; la de 2026 ni siquiera la tiene. Una derrota sin cifra no se puede aceptar ni impugnar; solo se puede rumiar.


Una cafetera con la válvula sellada no hace mejor café; manda la presión a la rosca. En junio de 2027, lo acumulado en este proceso saldrá por donde el partido apretó para la foto. La unidad por invitación dura lo que dura la fotografía, y la boleta no pide código QR.

domingo, 25 de octubre de 2026

El PAN queretano paga su aplauso en abonos

Siete coordinadores rinden protesta hoy en el Josefa Ortiz. El dato que importa está afuera: lo que cuesta llenar el auditorio y quién cubre la diferencia.

Desde el búnker estratégico de Querétaro

 

MIRADA CRÍTICA

Inteligencia Política · Narrativa · Poder

Por Raúl Reyes Gálvez 


“La crisis consiste precisamente en que lo viejo muere y lo nuevo no puede nacer; en este interregno se verifican los fenómenos morbosos más variados.”

Antonio Gramsci, Cuadernos de la cárcel


A las cinco de la mañana la Bialetti avisa antes de servir. Primero silba la válvula de seguridad, ese tornillo de latón que libera la presión que el agua ya no logra convertir en café. Quien conoce la cafetera sabe que el silbido habla de la caldera, donde el fuego lleva rato calentando algo que no encuentra salida.

Querétaro amanece este domingo 25 de octubre con su propia válvula silbando. A las 11:00, en el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, el PAN tomará protesta a siete coordinadores de su proyecto Cuidar Querétaro, con Felifer Macías perfilado para la coordinación estatal y Jorge Romero, dirigente nacional, como testigo. La foto saldrá llena; lo que importa mirar es la caldera.

Unidad que necesita fotografía diaria

La tesis cabe en una línea: el modelo panista de gobernar Querétaro ya paga por la lealtad que antes producían sus resultados, y esa factura aparece primero en el costo de movilizar a su propia gente. La pregunta rectora es contable antes que electoral: ¿cuánto cuesta hoy llenar un recinto de casi cinco mil butacas y quién cubre la diferencia?

Felifer Macías sumó esta semana imágenes con los exgobernadores Francisco Domínguez, Francisco Garrido e Ignacio Loyola, y Garrido dijo que lo ve muy bien, lo que eso signifique. Los tres gobernaron entre 1997 y 2021. Un partido seguro de su territorio no repite la palabra unidad cada mañana; la repite quien escucha crujir la estructura, y para sostenerla convoca a rostros que el votante asocia con el desgaste de esas décadas.

El antecedente es de octubre de 2025: en ese mismo auditorio, el primer informe municipal de Felifer reunió a los panistas Domínguez y Loyola junto a los priistas Mariano Palacios, Enrique Burgos y José Calzada. Aquella imagen anunciaba un panismo convertido en coalición de élites de ambos partidos. En las colonias se resume así: les da pena decir que son panistas y prefieren presentarse como ciudadanos.

Lealtad a destajo en las colonias

Bruce Bueno de Mesquita explica la supervivencia de los gobiernos por la forma en que pagan a la coalición que los sostiene. Cuando un gobierno entrega bienes públicos, como agua que llega, calles sin baches o un camión que pasa a tiempo, la lealtad se produce sola y sale barata. Cuando esos bienes se deterioran, el gobierno los sustituye con pagos privados a sus operadores, y esa lealtad cuesta más y dura menos.

En mis recorridos de octubre por barrios de la capital, operadores veteranos describen lo mismo: llevar gente al Josefa Ortiz cuesta más que en 2021, porque las colonias abandonadas ya no salen por gratitud y los líderes a quienes se les falló en aquella campaña cobran por adelantado. A eso se suman las purgas en el municipio, la presión laboral para que cada trabajador suba diez personas a una plataforma bajo amenaza de despido y la llegada de figuras de origen priista como precandidatos por encima de operadores panistas.

Ese mecanismo tiene nombre: lealtad a destajo. Como el obrero que cobra por pieza, el operador entrega solo lo que se le paga y solo mientras se le paga. Cobrará la campaña sin hambre de triunfo, y para él votar por el PAN, por Movimiento Ciudadano o por Morena empieza a valer lo mismo si el arreglo en corto le favorece. Una estructura así se ve intacta en la fotografía mientras pierde elasticidad en el territorio. El límite de esta lectura es contable, porque esa nómina paralela no aparece en ningún informe de gastos partidistas; vive en el subterráneo donde se negocian los agravios, sin boletín ni fotografía.

Una factura que no llega en sobre

La segunda capa está en el bolsillo de la clase media: impuestos que suben, multas, grúas que operan como cobro diario y una toma de agua que ronda los 40 mil pesos, pagada en abonos y respaldada con pagarés; un derecho humano se vive como deuda. La Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2025 del INEGI registró que solo 28.7 por ciento de la población urbana del estado considera bebible el agua que recibe.

El dato que obliga a releer lo anterior viene de la Secretaría de Desarrollo Sustentable: Querétaro concentra el 72 por ciento de las operaciones de centros de datos del país, con 12 instalaciones en operación y 18 por construirse, y esas empresas reportarán cuánta agua consumen hasta 2027, según anunció el gobierno estatal. La familia firma pagarés por su toma mientras el modelo que se presenta al mundo como éxito opera sin medidor público.

El Instituto Mexicano para la Competitividad calculó este mes que cada persona que se traslada en la zona metropolitana pierde 80 horas al año en el tráfico, a un costo de 5,101 pesos. El atasco funciona como un impuesto sin recibo. Lo paga el migrante que llegó buscando el paraíso y encontró salarios cortos, escuelas lejos de casa y trayectos de horas.

Lealtad a destajo: la que se cobra por pieza y se acaba cuando se acaba el pago.

La ventaja que no se convierte en gente

Elisabeth Noelle-Neumann llamó espiral del silencio al mecanismo por el cual una persona calla su opinión cuando cree que su entorno piensa lo contrario. En una colonia gobernada por el mismo partido durante años, el votante molesto no confiesa su enojo a un encuestador. Las encuestas lo registran como una bolsa sin decidir: Consulta Mitofsky midió al PAN con 30.9 por ciento, a Morena con 24.7 y a 23.2 por ciento sin preferencia, mientras Enkoll, encontró 34 contra 33, un empate dentro de su margen de 2.8 puntos. El silencio explica la cifra oculta aunque no su rumbo: parte de ese enojo puede terminar en abstención.

La presidenta Claudia Sheinbaum informó en septiembre que 667,062 queretanos reciben algún programa federal de Bienestar; Morena ya no se retira de colonias de clase media y algunos empresarios olvidados por el panismo voltean hacia allá. Un beneficiario todavía no es un voto organizado: a Morena le falta convertir resentimiento en estructura de casilla, y Movimiento Ciudadano capta el color naranja de la protesta construyendo territorio propio que lo sostenga.

En Valencia, el Partido Popular gobernó la ciudad desde 1991 y la Generalitat desde 1995, y perdió ambas en las elecciones de mayo de 2015, cuando sus actos de masas seguían llenos y su base de operadores ya no movía el voto. Comparten el mecanismo: una hegemonía larga que sustituye resultados por movilización pagada. La diferencia pesa, porque en Valencia el detonante fueron expedientes judiciales; en Querétaro el desgaste se mide en baches, recibos, horas de traslado, salarios bajos y expedientes judiciales.

Un interregno con boletos de autobús

Como operador político vi llenarse ese mismo auditorio con gente que llegaba por su cuenta, porque su colonia tenía algo que agradecer. Hoy llegará en autobuses contratados, aplaudirá y se retirará. Adentro, la élite panista y priista se repartirá coordinaciones; afuera queda una ciudad con drenaje colapsado y calles olvidadas, pagando con impuestos el traslado de quienes aplauden.

El panismo llega herido a este domingo. Vive el interregno que anuncia el epígrafe, donde lo viejo todavía manda y lo nuevo aún no se organiza, y en ese intermedio aparecen fenómenos visibles en Querétaro: lealtad cobrada por pieza, unidad repetida a diario y pagarés por un servicio público. La válvula seguirá silbando mientras el fuego de abajo no baje. Un partido que paga por su aplauso ya empezó a pagar su derrota en abonos.


Correo: raulreyesgalvez@miradacritica.info


miércoles, 21 de octubre de 2026

El blindaje prestado de Maru Campos

 La gobernadora de Chihuahua sobrevive al caso CIA gracias a una frase de Palacio Nacional. El PAN llega a 2027 con la estructura agrietada y una deuda sin fecha.

Desde el búnker estratégico de Querétaro


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Por Raúl Reyes Gálvez 


“La ferocidad de aquel espectáculo dejó al pueblo, a un tiempo, satisfecho y atónito.”  Nicolás Maquiavelo, El Príncipe, capítulo VII


A las cinco de la mañana de este miércoles 21 de octubre, la Bialetti silba antes de tiempo. El ruido sale de la válvula de seguridad, ese remache de latón que suelta vapor cuando el agua no encuentra paso por el filtro. La válvula evita que el metal reviente, pero no sube una sola gota de café.

En Chihuahua, la gobernadora Maru Campos acaba de abrir su propia válvula. Su fiscalía detuvo el sábado 17 a César Jáuregui, su amigo de casi quince años y fiscal del estado hasta abril. La presión bajó; el café de 2027 no sube.

El caso nació en abril: dos agentes de la CIA, el servicio de espionaje de Estados Unidos, murieron tras un operativo antidrogas en la sierra. Desde entonces, la gubernatura se disputa en torno a esto: ¿quién mandaba en la seguridad de Chihuahua mientras esos agentes entraban y salían del estado? La respuesta oficial tiene, hasta hoy, un solo nombre, y ese nombre duerme en el penal del Altiplano.

Una marca construida sobre la mano firme

El panismo chihuahuense vendió por años dureza contra el crimen, y Campos la volvió credencial. En junio exigió al gobierno federal no proteger al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado en Estados Unidos. Esa credencial se volvió acusación cuando la palabra pegada al PAN dejó de ser seguridad y pasó a ser soberanía, término que eligió el adversario.

John B. Thompson describe el escándalo como una pelea por el capital simbólico, la confianza que permite a alguien ser creído. En Chihuahua, el indicador es quién fija el vocabulario: Morena anunció un juicio político y la Fiscalía General de la República citó a Campos como testigo en mayo. El marco explica la pérdida de reputación, pero no dice cuántos votos cuesta.

Un blindaje que firma Palacio Nacional

Campos sostuvo que su exfiscal actuó “por la libre” y que eso no se podía perdonar. El 18 de octubre, la presidenta Claudia Sheinbaum dijo que, hasta donde sabía, la fiscalía federal no tenía elementos contra la gobernadora. Al día siguiente habló de investigaciones conjuntas: la primera orden la pidió la fiscalía estatal y la segunda, la federal.

El domingo, el juez Alberto Simental negó la prisión preventiva, la cárcel mientras dura el juicio, que pedía la fiscalía estatal. Minutos después, agentes federales ejecutaron otra orden por traición a la patria, el delito de permitir que una fuerza extranjera actúe en territorio nacional sin autorización.

Aquí aparece el concepto que explica la posición de Campos: un blindaje prestado. La protege una frase que no controla, dicha por la presidenta cuyo partido quiere sucederla. Semanas después del operativo, Sheinbaum había reducido el caso a una disyuntiva: o fue la fiscalía o fue el gobierno. En octubre eligió la primera opción, y lo que se elige con palabras también puede revisarse con palabras.

Maquiavelo cuenta que César Borgia exhibió en la plaza de Cesena el cuerpo de Remirro de Orco, su ministro en la Romaña, para que el odio cayera sobre el subordinado. El recurso funciona mientras la gente crea en el operador solitario, y un dato de la audiencia lo debilita: la autoridad ministerial expuso reservaciones de hotel de los agentes en octubre de 2025, enero y abril de 2026, y un operativo previo en Nonoava y San Francisco de Borja. Seis meses de presencia no prueban que la gobernadora supiera, aunque complican esa tesis. El paralelo tiene un límite: Borgia controlaba la plaza, y Campos la comparte con una fiscalía federal.

El amigo de quince años llegó al Altiplano

El 30 de mayo, el PAN llenó un centro de convenciones en Chihuahua para arropar a Campos. Llegaron Vicente Fox, Felipe Calderón y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri. Una de las caravanas la encabezaba Jáuregui.

«Lo que se elige con palabras también puede revisarse con palabras.»

Cinco meses después, panistas gritaron frente al Tribunal Superior de Justicia que el PAN estaba con César. Acudieron el senador Mario Vázquez y el regidor capitalino Félix Martínez. El exmagistrado Luis Villegas Montes, parte de la defensa, habló de persecución política y de traición; la esposa del exfiscal acusó a Campos de querer imponer a Santiago de la Peña en la alcaldía que Jáuregui buscaba.

Cualquier operador panista hace la misma cuenta: si el amigo de quince años terminó en un penal federal, la protección de la gobernadora tiene fecha de caducidad. De mis años como analista político me quedó una regla: un grupo político resiste una derrota electoral, pero se desarma cuando descubre que la lealtad se cobra en una sola dirección.

La grieta arranca en 2.4 puntos

El 8 de octubre, el dirigente panista Jorge Romero difundió una encuesta de Rubrum levantada el día 3: Morena registra 39.4%, el PAN 37% y el PRI 8.4%. El dato confirma la tesis: Chihuahua ya no es un bastión panista cómodo, sino una competencia cerrada con Morena arriba. Sin margen de error publicado, la cifra mide clima y no resultado.

La medición es anterior a la detención: la grieta apenas arranca en 2.4 puntos. Los agraviados son panistas de cepa que vieron a su propio gobierno detener a su líder, y en una contienda tan cerrada el PAN no necesita perder votantes: le basta con que esos cuadros pierdan el ánimo. En ese partido las renuncias suelen llegar después de perder; antes, el inconforme se queda dentro y se ausenta en la calle, con una brigada que no sale o un representante de casilla, quien vigila el voto, que no llega. No existe evidencia pública de un acuerdo con Morena, y un acuerdo así tampoco se anuncia.

La defensa sostiene que la detención busca sacar a Jáuregui de la pelea por la capital; las fiscalías la presentan como un asunto de cadena de mando y soberanía. Entre ambas versiones queda una pregunta incómoda: si debilitar al grupo interno con más fuerza propia, en plena elección cerrada, equivale a entregar la plaza. Nadie ha documentado que alguien lo busque. El efecto, buscado o no, aparecerá en el conteo.

Bonilla hereda la estructura y el expediente

Marco Bonilla, alcalde de la capital, es coordinador estatal con respaldo de Campos; enfrente estará Cruz Pérez Cuéllar, alcalde con licencia de Ciudad Juárez y expanista, un origen que puede abaratar a los inconformes el costo de cruzar de bando. El PAN intenta separar 2027 del expediente de 2026 con un candidato que eligió la gobernadora.

La válvula cumplió su función y bajó la presión. El fuego sigue encendido debajo, y la perilla está en Palacio Nacional. Un blindaje prestado protege mientras su dueño lo necesita, y en junio de 2027 el partido del dueño también estará en la boleta.


lunes, 19 de octubre de 2026

5M: el candado municipal que vence en el año electoral

 La serie de HBO sobre el Estadio Corregidora no prueba sus acusaciones más graves. La única reserva documentada del caso está en el ayuntamiento de la capital y vence en 2027.

Desde el búnker estratégico de Querétaro


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Por Raúl Reyes Gálvez 



“¿El aleteo de una mariposa en Brasil desata un tornado en Texas?” Edward N. Lorenz, título de su conferencia ante la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, 1972



A las cinco, antes de que suba el café, reviso la válvula de la Bialetti: un remache de latón del tamaño de una lenteja que suelta vapor cuando la presión supera lo que aguanta el aluminio. Si alguien la obstruye, la cafetera no deja de calentar. Acumula.


Frente a la estufa, la pregunta de hoy fue qué ocurre con una tragedia cuando alguien le tapa la válvula.


El jueves 8 de octubre, Mauricio Kuri dijo sobre la serie de HBO acerca del 5 de marzo de 2022 en el Estadio Corregidora: “eso ya quedó atrás para nosotros”. A principios de septiembre de 2022, sin embargo, el municipio de Querétaro reservó por cinco años su información de seguridad y protección civil sobre aquella tarde. El plazo vence en 2027, el año de la elección. La pregunta que ordena lo demás es quién tendrá entonces la llave de ese archivo.

La respuesta oficial tiene papeles

Kuri admitió, en los días posteriores a la riña, que los guardias privados “no estaban ni capacitados”; la empresa Elite K-9 había reclutado personal por redes sociales días antes del partido. El 27 de marzo la Fiscalía detuvo por omisiones a dos policías municipales de la capital, uno estatal y un elemento de Protección Civil, y el 4 de abril el gobernador sustituyó a su secretario de Seguridad Ciudadana y a su coordinador de Protección Civil. En septiembre, el fiscal Alejandro Echeverría reportaba 57 sentenciados y 1.6 millones de pesos en reparación del daño.

En pantalla, la serie de Alberto Arnaut le pone rostro a esa falla: un joven que trabajó para la empresa de seguridad cuenta que el único requisito era vestir de negro, y hay videos de guardias abriendo rejas en plena pelea. La Liga MX y la Federación no aceptaron entrevista. El saldo oficial sigue intacto: 26 lesionados, tres graves y ningún fallecido.

Cuatro hipótesis contra el expediente

Primero, los muertos ocultos. Varios entrevistados describen personas pálidas que no reaccionaban al tacto. Kuri responde lo mismo desde 2022: “no hubo personas muertas; todos fueron atendidos”. La cifra de 17 fallecidos que circuló esa noche la difundió el periodista David Medrano, quien se disculpó el 8 de marzo por publicarla sin confirmación. No existe información verificable que permita sostener esa hipótesis.

El crimen organizado es la segunda línea: un hombre que dice pertenecer al Cártel de Santa Rosa de Lima asegura que envió a alguien a iniciar las agresiones. Contra ese relato están los delitos que la Fiscalía imputó en marzo de 2022 (tentativa de homicidio en pandilla, violencia en espectáculos deportivos y provocación del delito), que describen una riña entre aficionados. Ninguna imputación pública conocida ha puesto a prueba la versión del cártel.

La pregunta que ordena lo demás es quién tendrá entonces la llave de ese archivo.

Sigue el sabotaje. Un supuesto coordinador de grupos de choque habla de un encargo para exhibir a un gobierno con cinco meses en funciones, y la serie menciona a los hermanos Granados, identificados con la administración de Francisco Domínguez, sin mostrar que ordenaran o supieran nada. La respuesta de Kuri en 2022 recayó en su propio equipo y en una empresa privada. La cuarta hipótesis, el encubrimiento, descansa en la reserva, y ahí la versión oficial pierde terreno: Echeverría dijo en septiembre de 2022 que la investigación seguía abierta y renunció el 25 de julio de 2024 alegando motivos personales.

Una tarde con condiciones iniciales frágiles

Edward Lorenz notó que su modelo del clima daba otro pronóstico cuando volvía a capturar un dato redondeado, 0.506 en lugar de 0.506127. Su artículo de 1963 describió la sensibilidad a las condiciones iniciales: en ciertos sistemas, una diferencia mínima al arranque produce trayectorias muy distintas. El 5M tenía esa fragilidad, porque un partido considerado de alto riesgo quedó en manos de guardias contratados sin filtro. Después vino la retroalimentación: el rumor de los 17 muertos, la negativa oficial y la disculpa no cerraron la duda, porque cada desmentido sin documento alimentaba la sospecha que quería apagar. Cuatro años más tarde, cada testimonio nuevo regresa al mismo punto: cuántos murieron. La analogía tiene un límite: sirve para entender cómo se propaga una duda, no para pronosticar votos.

Una demanda que tiene objeto

En 1956, Lewis Coser distinguió el conflicto realista, que persigue un objeto concreto y puede terminar cuando lo obtiene, del no realista, que solo descarga tensión y acepta cualquier blanco. La violencia en las tribunas se parece al segundo. La disputa de 2026 pertenece al primero: su objeto es el archivo, y lo que piden víctimas y realizadores podría satisfacerse con documentos. El gobierno, en cambio, responde como si fuera apetito de conspiración. Ahí está el punto ciego, porque, siguiendo la idea de Coser, cuando una estructura rígida bloquea un conflicto la hostilidad no desaparece: se acumula y vuelve con más intensidad. Matizando lo anterior, la reserva tiene un fundamento invocado: el artículo 108 de la Ley de Transparencia y los procedimientos abiertos en la Fiscalía y en el Órgano Interno de Control del ayuntamiento.

Esa reserva la decretó la administración municipal de 2022, y su custodia pasó en octubre de 2024 al gobierno municipal actual, cuyo titular recibió el 12 de octubre el respaldo público de Kuri rumbo a 2027. El candado documentado no está en Palacio de Gobierno, sino en el ayuntamiento de la capital.

El desenlace tiene fecha de vencimiento

Las dos teorías convergen en 2027. Leída con Lorenz, la reserva funciona como una bifurcación con calendario: el sistema lleva cuatro años girando alrededor de la misma pregunta y solo un documento puede sacarlo de esa órbita. Si el archivo se abre y confirma el saldo oficial, la hipótesis de los muertos pierde sostén y la discusión vuelve a lo acreditado, las omisiones. Si la reserva se prolonga, el circuito de desmentido y sospecha seguirá alimentándose solo. Si el archivo contradice la cifra, cambia la base de toda la discusión. Leída con Coser, solo la primera y la tercera trayectorias cierran el conflicto, porque le entregan su objeto.

El presidente municipal de la capital, que se perfila como abanderado del PAN, puede publicar una versión pública antes de junio o sostener la reserva, y cualquiera de las dos decisiones será un acto de campaña. Santiago Nieto, coordinador de Morena desde el 26 de agosto y antes titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, llega con un perfil de investigador que vuelve cómoda la pregunta. Su trampa es simétrica: si promete abrir el archivo y este confirma que no hubo muertos, la promesa se le devuelve como oportunismo. Empecé en la política levantando encuestas casa por casa, y aprendí que una pregunta sin respuesta vuelve en la siguiente ronda con más peso.

Hillsborough ofrece el espejo. Tras la tragedia de abril de 1989 en ese estadio de Sheffield, la versión policial culpó a la afición durante más de dos décadas, hasta que en 2012 un panel independiente revisó cerca de 450,000 documentos y halló 164 declaraciones policiales alteradas. El mecanismo es equivalente: quien controla el registro de una tragedia controla su legitimidad. La diferencia pesa: allá nadie dudaba de los muertos; aquí no hay un solo fallecimiento acreditado.

Kuri fijó el 8 de octubre como el día en que el 5M quedó atrás; el ayuntamiento fijó otra fecha, y la presión acumulada no lee comunicados. El poder puede decidir cuándo deja de hablar de una tragedia; lo que no controla es quién abrirá su expediente.