miércoles, 20 de noviembre de 2024

El pragmatismo de Trump: desafíos y oportunidades para México en un nuevo contexto internacional

 "El regreso de Trump a la Casa Blanca abre un nuevo capítulo lleno de retos y oportunidades para México: ¿sabrá Claudia Sheinbaum y su equipo aprovecharlo?"





La victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de 2024 ha generado incertidumbre en México. A pesar de su retórica hostil, marcada por amenazas de aranceles y una postura rígida sobre la migración, la experiencia demuestra que Trump maneja las relaciones internacionales desde un enfoque pragmático. Esto abre ventanas de oportunidad para México, especialmente en comercio e inversiones. Esta columna analiza el potencial y los retos para el gobierno de Claudia Sheinbaum ante este escenario.


Un pasado de tensión pragmática


Desde su primer mandato en 2017, Trump osciló entre la confrontación y el pragmatismo en su relación con México. Pese a amenazas como la construcción de un muro y políticas comerciales proteccionistas, la economía mexicana logró fortalecer su integración con Estados Unidos bajo el marco del T-MEC. Aunque la retórica de Trump se mantuvo agresiva, la flexibilidad en su ejecución permitió que México aprovechara aspectos clave de su política económica, como el reordenamiento de las cadenas de suministro globales.


El regreso de Trump, respaldado por una mayoría republicana en el Congreso, refuerza su capacidad de implementar una agenda económica transaccional. Para Sheinbaum, manejar esta relación con pragmatismo será crucial, tal como lo hizo Andrés Manuel López Obrador, quien encontró en la cooperación económica un puente para mitigar tensiones políticas.


Oportunidades bajo el T-MEC y la guerra comercial con China


El proteccionismo de Trump, que ha favorecido la industria nacional estadounidense, también ha generado oportunidades para México. La guerra comercial entre Estados Unidos y China creó un espacio para que México se consolidara como un socio estratégico, aumentando exportaciones e integrando sus cadenas de suministro con las estadounidenses.


El T-MEC, vigente desde 2020, blindó aspectos fundamentales de la relación comercial entre ambos países. Si bien Trump amenazó con revisarlo, la realidad es que el acuerdo fue menos perjudicial de lo anticipado. Con la revisión del tratado prevista para 2026, el gobierno de Sheinbaum tiene la oportunidad de negociar en áreas clave, como la automotriz, la tecnología y la manufactura avanzada. Estas industrias no solo son fundamentales para la economía mexicana, sino que también representan intereses estratégicos para las empresas estadounidenses, lo que puede ser una ventaja en futuras negociaciones.


El sector automotriz y la integración industrial


Un posible punto de conflicto será el sector automotriz, donde Trump ha insistido en imponer aranceles a vehículos producidos en México. Sin embargo, la profunda integración de las cadenas de suministro entre ambos países limita la viabilidad de estas amenazas. Las empresas estadounidenses dependen de componentes producidos en México para mantener su competitividad global.


Sheinbaum podría movilizar a estas empresas como aliadas para defender los términos actuales del T-MEC. Argumentos como el impacto económico negativo de los aranceles en ambas naciones podrían presionar a la administración de Trump para evitar cambios drásticos. Además, el crecimiento del nearshoring, impulsado por la pandemia y las tensiones con China, posiciona a México como un destino ideal para la inversión en manufactura avanzada.


Migración: del conflicto al instrumento de negociación


La migración será otro eje central en la relación bilateral. Aunque Trump promueve políticas restrictivas, su pragmatismo podría permitir acuerdos con México para gestionar los flujos migratorios a cambio de beneficios económicos. Este enfoque ya se vio durante su primer mandato, cuando México asumió un papel activo en la contención migratoria a cambio de evitar aranceles.


La economía estadounidense depende de la mano de obra migrante en sectores como la agricultura, la construcción y los servicios, lo que da a México una herramienta de negociación. Sheinbaum podría capitalizar esta dependencia para proteger los intereses nacionales, evitando medidas extremas en migración que afecten la estabilidad económica y social.


China: un delicado equilibrio geopolítico


La relación de México con China será otro desafío importante. Durante su primer mandato, Trump presionó a diversos países para limitar sus vínculos con el gigante asiático. Aunque México ha mantenido relaciones comerciales con China, la creciente presencia de empresas chinas en sectores estratégicos como la manufactura y la energía podría generar tensiones con Estados Unidos.


Sheinbaum deberá equilibrar estas dinámicas, maximizando los beneficios de la inversión china sin comprometer la relación con Trump. La estrategia podría incluir un diálogo activo con ambos países para garantizar que México se mantenga como un socio confiable para Estados Unidos mientras aprovecha las oportunidades de diversificación económica que ofrece China.


Seguridad y lucha contra el narcotráfico


La seguridad será otro tema clave, especialmente en la lucha contra el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas. Trump ha mostrado interés en medidas extremas, como el envío de tropas estadounidenses a México, para combatir el narcotráfico.


Para evitar una intervención directa, Sheinbaum deberá fortalecer la cooperación en seguridad con Estados Unidos y demostrar avances concretos en la lucha contra el crimen organizado. Además de proteger la soberanía nacional, una estrategia eficaz en este ámbito podría mejorar la percepción de México como un socio confiable, lo que beneficiaría las relaciones económicas y políticas.


Conclusión: enfrentar los retos con pragmatismo estratégico


El retorno de Trump a la Casa Blanca plantea un panorama complejo para México, marcado por riesgos y oportunidades. Si bien las amenazas arancelarias y la retórica migratoria generan incertidumbre, la experiencia pasada demuestra que el pragmatismo de Trump permite áreas de colaboración mutuamente beneficiosas.


Para Sheinbaum, el desafío será navegar estas aguas con astucia, aprovechando las necesidades de integración económica de Estados Unidos, la relevancia estratégica de México en la región y las presiones internas en el país vecino. La clave estará en posicionar a México como un socio indispensable, no solo en términos comerciales, sino también en seguridad y migración.


El futuro de la relación México-Estados Unidos dependerá de la capacidad de ambos gobiernos para encontrar puntos de convergencia. En este contexto, el liderazgo de Sheinbaum será decisivo para garantizar que México aproveche las oportunidades y minimice los riesgos, fortaleciendo su posición en la economía global.



lunes, 18 de noviembre de 2024

El juego del poder: Morena y el PAN frente a frente en Querétaro

 “En Querétaro, el poder no solo se disputa; se administra entre quienes lo tienen y quienes aspiran a tenerlo, dejando en el medio a una ciudadanía cada vez más desencantada.“






En el tablero político de Querétaro, el duelo entre el PAN y Morena no es solo un enfrentamiento de números o cargos; es un choque estratégico entre narrativas y capacidades, donde el poder se mide en las calles y en la percepción ciudadana. El día sábado, Felifer Macías, presidente municipal panista, dio un golpe político certero: mientras Morena parece desdibujarse en su rol opositor, 500 empleados del municipio salieron a las calles para estrechar la mano de la ciudadanía y recordarles los servicios que el municipio les ofrece, en una estrategia política que denominaremos “Cerca de la cara, cerca del corazón”. Este gesto, cargado de simbolismo, demuestra que el PAN entiende algo que Morena parece haber olvidado: las elecciones se ganan en las calles y con una narrativa emocional que conecte con las personas.


Este despliegue no es solo una operación de relaciones públicas; es un recordatorio de que, en política, quien ocupa las calles ocupa el imaginario de la ciudadanía. Mientras el PAN, con Felifer al frente, recupera el terreno físico y emocional, Morena, paradójicamente, parece haber olvidado el legado de López Obrador: un líder que construyó su hegemonía en el contacto directo con el pueblo y en la narrativa de justicia social que permeó incluso a sus críticos.


Querétaro: el bastión panista en disputa


Querétaro no es un estado cualquiera. Es un símbolo del panismo, un bastión que el partido ha defendido férreamente en un contexto donde Morena domina a nivel nacional. Sin embargo, el PAN enfrenta sus propios desafíos, como una percepción de gobiernos recaudatorios y desconectados de las demandas populares. Pero mientras el PAN se reinventa con movimientos tácticos como el del día sábado, Morena no ha logrado consolidar su papel como fuerza opositora y ha mostrado fisuras internas que lo alejan de las promesas de transformación que llevaron a López Obrador a la presidencia.


El reciente incremento del 18.71% en las Tablas de Valores de Construcción aprobado para el ejercicio fiscal 2025 evidencia esta desconexión. Aunque impulsada por el gobierno panista de Felifer Macías, la medida fue respaldada por Morena en la legislatura estatal, lo que diluyó cualquier contraste político. La única voz disidente fue la de Claudia Díaz Gayou, diputada del PT, quien calificó la medida como “un atentado contra la economía de las familias”. No encontró eco y apoyo de sus compañeros y compañeras de la 4T. 


La pregunta para Edgar Inzunza, coordinador de los legisladores de Morena, es inevitable: ¿cómo justificará ante los ciudadanos de San Juan del Río, su tierra que le dio el voto, el haber apoyado una medida que encarecerá las rentas y afectará directamente a las familias trabajadoras? En un contraste doloroso para la narrativa de Morena, la presidenta Claudia Sheinbaum recientemente condonó la deuda del Infonavit a dos millones de mexicanos como parte de una política social diseñada para aliviar la carga económica. ¿Qué pueden decir los legisladores morenistas a los queretanos ante este contraste?


Morena: de la promesa a la traición del espíritu transformador


Al respaldar políticas fiscales regresivas, Morena en Querétaro ha comenzado a traicionar el principio de “primero los pobres” que cimentó la Cuarta Transformación. El incremento en las Tablas de Valores no solo consolidará a Querétaro como una de las ciudades más caras del país, sino que también pone en evidencia la incapacidad de Morena para ofrecer una alternativa política coherente, la carencia de un liderazgo fuerte que aglutine a todos los grupos y subgrupos; hoy está moralmente derrotado.


Según el ranking de Worldwide Cost of Living 2023, Querétaro ya es una de las ciudades más costosas de México, con un costo de vida promedio que supera los 16 mil 242 pesos mensuales para una familia. Esta cifra, lejos de disminuir, se incrementa con políticas como la aprobada, mientras los salarios permanecen estancados.


A esto se suma la pérdida de influencia política de Morena dentro de la legislatura local. La deserción de dos legisladores provenientes del Partido Verde al PAN debilitó aún más a la 4T en el estado. Este movimiento no solo representa una pérdida numérica, sino un fracaso simbólico: Morena no pudo defender comisiones clave y quedó relegado a las de menor relevancia política, evidenciando su incapacidad para liderar el mandato popular que recibió en las urnas.


Felifer Macías: el líder emergente que desafía a Morena


Frente a un gobierno estatal que se convirtió en una amenaza por sus desatinos en sus decisiones y narrativa política, en una amenaza para el proyecto político del PAN rumbo al 2027, con un Morena dividido y desorientado, Felifer Macías está consolidándose como un líder emergente. El día sábado lo demostró: el contacto directo con la ciudadanía le permite no solo construir simpatías inmediatas, sino también proyectarse como un político que entiende que la calle es el termómetro real de la política. Sin embargo, su estilo, que algunos califican de narcisista, podría convertirse en un arma de doble filo.


La ciudadanía no espera gestos grandilocuentes, sino soluciones concretas a problemas críticos como la seguridad, la transparencia en los cambios de uso de suelo, obra pública de buena calidad y transparente su manejo de recursos, el mantenimiento de espacios públicos y la regulación de servicios que afectan la calidad de vida. La pregunta para Felifer es si podrá traducir estos gestos simbólicos en acciones sostenibles que resistan el desgaste político del panismo recaudador.


El desgaste del PAN y las oportunidades de Morena


El PAN, pese a su control político estatal, no está exento de críticas locales, nacionales e internacionales.La percepción de un gobierno centrado en recaudar recursos para mantener estructuras políticas y publicitarias afecta su legitimidad. Las políticas recaudatorias han generado una creciente insatisfacción ciudadana, que podría ser aprovechada por Morena si lograra articular una narrativa de oposición coherente, la carencia de un liderazgo fuerte que aglutine a todos los grupos y subgrupos; hoy está moralmente derrotado.


El problema es que Morena parece más preocupado por disputas internas y beneficios personales que por representar a la ciudadanía. El contraste entre el discurso nacional de Claudia Sheinbaum y la actuación local de Morena en Querétaro es abismal. Mientras Sheinbaum defiende políticas de alivio económico y justicia social, los representantes locales del partido ceden en principios básicos, dejando un vacío que el PAN ha sabido llenar.


Un juego político con costos sociales


El duelo entre el PAN y Morena no es solo un enfrentamiento político; tiene consecuencias reales para los ciudadanos queretanos. La inseguridad, los servicios públicos deficientes y el alto costo de vida son problemas que exigen soluciones urgentes. Sin embargo, la política estatal sigue siendo un juego de poder en el que las necesidades de la ciudadanía quedan en segundo plano.


La jornada del día sábado es un recordatorio de cómo se gana y se pierde en política. El PAN entendió que la narrativa emocional y el contacto directo son claves para consolidar su posición. Morena, en cambio, parece haber olvidado las lecciones de López Obrador: las calles no son solo un escenario, son el alma de la política.


El futuro político de Querétaro


Querétaro se encuentra en un punto crítico. Si Morena no reorganiza su estrategia, el PAN seguirá consolidando su hegemonía, incluso a pesar del desgaste de sus políticas recaudatorias. Sin embargo, el descontento ciudadano es una oportunidad latente para Morena, siempre y cuando recupere su esencia transformadora y demuestre que puede ser una alternativa real.


Por ahora, Felifer Macías ha dado un golpe maestro al ganar las calles y reforzar la narrativa panista en Querétaro. La pregunta es si Morena aprenderá de este episodio y logrará retomar el rumbo, o si seguirá administrando su derrota. En el tablero político de Querétaro, los ciudadanos tienen la última palabra, y sus demandas definirán quién ocupará el poder en las próximas elecciones.


viernes, 15 de noviembre de 2024

Sheinbaum ante el desafío fiscal: Moody’s, déficit y la incertidumbre económica

“ El cambio de perspectiva de Moody’s, el creciente déficit y las tensiones fiscales en los estados colocan a Claudia Sheinbaum en una encrucijada económica.”




La llegada de Claudia Sheinbaum a la presidencia marca un momento decisivo para la Cuarta Transformación. Sin embargo, el camino está plagado de retos, particularmente en el frente económico. Apenas un día antes de la entrega del Paquete Económico 2025, la agencia calificadora Moody’s cambió la perspectiva de la calificación soberana de México de estable a negativa. Actualmente, la calificación crediticia de Moody’s es de “Baa2”, apenas dos escalones por encima del grado especulativo, mientras que Fitch Ratings se encuentra a un solo peldaño de retirar el grado de inversión al país.


Este movimiento refleja la creciente preocupación por el debilitamiento institucional, el aumento del déficit fiscal —estimado en cerca del 6% del PIB—, y los riesgos asociados a la sostenibilidad de la deuda de Pemex. Para Sheinbaum, este contexto plantea desafíos críticos: mantener la estabilidad macroeconómica, impulsar el crecimiento y atender las crecientes demandas sociales sin comprometer las finanzas públicas ni el bienestar de los estados.


Las señales de alerta económica


El cambio en la perspectiva crediticia subraya un conjunto de problemas estructurales que México arrastra desde hace décadas. Moody’s destacó que el entorno institucional, en particular la incertidumbre generada por iniciativas como la reforma judicial, socava la confianza de los inversionistas. A esto se suma el deterioro de la asequibilidad de la deuda pública, con un presupuesto federal que enfrenta una mayor rigidez debido al crecimiento de programas sociales y pasivos contingentes, especialmente los relacionados con Pemex.


En este sentido, la petrolera estatal sigue siendo un lastre significativo para las finanzas públicas. Aunque el gobierno ha buscado fortalecerla con inyecciones de capital, su modelo de negocio no ha mostrado señales de sostenibilidad. Moody’s advirtió que los pasivos contingentes de Pemex podrían materializarse, poniendo en riesgo la estabilidad fiscal del país.


Por otro lado, la política económica enfrenta una paradoja: si bien la administración de López Obrador logró mantener finanzas públicas relativamente ordenadas, el costo ha sido una rigidez presupuestaria que limita la capacidad de maniobra de Sheinbaum. Esta rigidez es particularmente preocupante en un contexto de desaceleración económica global y crecientes presiones internas.


El impacto en las finanzas de los gobiernos estatales


Uno de los efectos más alarmantes del déficit presupuestario es el impacto que tendrá en las finanzas de los gobiernos estatales. En México, los estados dependen en gran medida de las transferencias federales, ya sea a través de participaciones (recursos de libre disposición) o aportaciones (etiquetados para fines específicos como salud y educación). Sin embargo, la rigidez del gasto federal está dejando menos margen para fortalecer estos flujos, lo que comienza a generar tensiones significativas en los presupuestos estatales.


La disminución en términos reales de las participaciones federales afecta directamente la capacidad de los estados para responder a las crecientes demandas de servicios públicos. Esto es especialmente crítico en áreas como salud, educación y seguridad, donde los recursos federales han sido insuficientes para cubrir las necesidades de la población.


Por ejemplo, varios estados han reportado déficits en los presupuestos destinados a servicios de salud, lo que compromete la atención médica de millones de personas. En educación, la falta de recursos limita la implementación de reformas y perpetúa desigualdades regionales. En materia de seguridad, la insuficiencia presupuestaria está debilitando a las policías estatales y municipales, lo que incrementa la dependencia de las fuerzas federales y centraliza aún más el control de los recursos de seguridad en la administración federal.


El dilema de la autonomía fiscal estatal


Para compensar la disminución de recursos federales, los estados podrían aumentar sus ingresos propios. Sin embargo, esta opción enfrenta serias limitaciones. La mayoría de los estados tienen una capacidad de recaudación limitada y una dependencia histórica de las transferencias federales. Además, cualquier intento de incrementar impuestos locales enfrenta resistencias políticas y sociales en un entorno económico adverso.


Esto deja a los estados en una posición precaria: deben hacer más con menos, pero sin las herramientas fiscales ni políticas necesarias para cerrar la brecha. Como resultado, muchas entidades recurren al endeudamiento, aumentando su vulnerabilidad financiera y el riesgo de crisis fiscales regionales.


Tensiones políticas y desigualdades regionales


El impacto desigual de la crisis fiscal está ampliando las desigualdades entre regiones y alimentando tensiones políticas. Los estados del sur y sureste, que dependen en mayor medida de las transferencias federales, son los más afectados. Por otro lado, entidades con economías más diversificadas y mayores ingresos propios, como las del Bajío y el norte, cuentan con un margen de maniobra ligeramente mayor.


Este escenario ha llevado a algunos gobernadores a cuestionar el pacto fiscal federal, exigiendo una distribución más equitativa de los recursos. Esta disputa tiene el potencial de escalar en los próximos años, convirtiéndose en una fuente de inestabilidad política para el gobierno de Sheinbaum.


El camino a seguir


Frente a estos retos, Claudia Sheinbaum debe actuar con determinación para evitar una crisis fiscal que afecte tanto a la Federación como a los estados. Entre las acciones prioritarias se encuentran:

1. Reformas al pacto fiscal: Revisar el esquema de distribución de recursos entre la Federación y los estados, garantizando una asignación más equitativa que refleje las necesidades y características de cada región.

2. Fortalecimiento de la recaudación local: Implementar programas de capacitación y asistencia técnica para mejorar la capacidad de recaudación de los estados y reducir su dependencia de las transferencias federales.

3. Programas de financiamiento compensatorio: Diseñar esquemas de financiamiento extraordinarios para los estados más vulnerables, bajo condiciones claras de transparencia y uso eficiente.


     Adicionalmente, será crucial atender los problemas estructurales de Pemex, cuya carga financiera amenaza con desbordar el presupuesto federal. Esto requiere no solo un plan de rescate financiero, sino también una estrategia a largo plazo que redefina su modelo de negocio hacia la sostenibilidad.


Una encrucijada para la Cuarta Transformación


El desafío fiscal que enfrenta Claudia Sheinbaum no es solo una prueba de su capacidad de gestión, sino también un examen para el proyecto de la Cuarta Transformación. Si no se toman medidas oportunas y efectivas, la crisis fiscal podría erosionar la confianza de los ciudadanos y debilitar la cohesión política del país.


Sheinbaum debe comprender que la estabilidad macroeconómica no es un fin en sí mismo, sino una herramienta para garantizar el bienestar social y el desarrollo regional. Esto implica equilibrar las prioridades nacionales con las necesidades locales, reconociendo que el éxito de su administración dependerá, en última instancia, de la capacidad de los estados para cumplir con sus responsabilidades.


En este contexto, su liderazgo será determinante. Más que nunca, México necesita una visión clara y una estrategia audaz que no solo enfrente los desafíos inmediatos, sino que también siente las bases para un futuro más equitativo y sostenible. El tiempo apremia, y las decisiones tomadas en los próximos meses definirán el legado de la Cuarta Transformación.